1. Opciones de fondo
En este momento, como se decía en la introducción, la Iglesia diocesana encuentra serias dificultades para atender pastoralmente todos los rincones de nuestra provincia, tal como se ha venido haciendo hasta ahora, porque el número de sacerdotes va disminuyendo y la edad de los mismos va aumentando. En la Vida Consagrada ocurre exactamente lo mismo y por eso algunas instituciones religiosas tienen que cerrar sus casas por falta de vocaciones.
El Plan de Pastoral, consciente de que Dios es el Señor de la historia, el Amo de la viña y el que elige a los viñadores, quiere aportar su granito de arena en este momento crucial proponiendo que la Pastoral Vocacional sea la gran prioridad, el tema común en el que convergen nuestras programaciones y tareas pastorales y que los agentes de pastoral trabajemos en la dirección que nos marcó el Señor: de evangelizados a evangelizadores, de discípulos a maestros.
En esta sociedad del bienestar el Plan de Pastoral propone a los agentes de pastoral que ayuden a los niños y jóvenes a valorar la entrega de la propia vida por el Reino de Dios a través del ministerio ordenado y de la vida consagrada. La familia y la parroquia son dos ámbitos que favorecen el descubrimiento y desarrollo de la vocación al ministerio sacerdotal y vida consagrada.
2. Líneas de acción
- Procurar que la pastoral vocacional inspire nuestras programaciones y acciones pastorales
- Implicar a las familias y agentes de pastoral en el descubrimiento y desarrollo de la vocación al ministerio sacerdotal y vida consagrada.
- Ofrecer a los jóvenes momentos para el discernimiento vocacional
3. Medios
- Participar en las campañas de pastoral vocacional organizadas por la Diócesis.
- Celebrar algún encuentro sobre pastoral vocacional con los agentes de pastoral del arciprestazgo.
4. Destinatarios
- Agentes de pastoral y familias de las parroquias.
- Niños y jóvenes.
La Iglesia diocesana nos pide también, a través del Plan de Pastoral que sepamos proponer y entender nuevos modos de atención a las parroquias y comunidades en estos momentos de crisis vocacional. Habrá parroquias que tengan que funcionar de modo distinto al seguido hasta ahora y habrá agentes de pastoral a los que afecte de un modo especial este reajuste, aunque tendrá que ser toda la Iglesia Diocesana la que con creatividad y generosidad responda a este desafío del momento actual. |