Prioridad 2 (En la Celebración Litúrgica)
MEJORAR LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS, CON ESPECIAL ATENCIÓN
A AQUELLAS QUE TIENEN UN MARCADO CARÁCTER DE ACTO SOCIAL
1. Opciones de fondo
“La fe de la Iglesia, escribe Benedicto XVI, es esencialmente fe eucarística y se alimenta de modo particular en la mesa de la Eucaristía… Cuanto más viva es la fe eucarística en el Pueblo de Dios, más profunda es su participación en la vida eclesial a través de la adhesión consciente a la misión que Cristo ha confiado a sus discípulos” (SC 6)
La Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana, es el centro de la vida parroquial y por eso requiere una atención especial tanto en su celebración como en su relación con otros aspectos que configuran la vida y el funcionamiento de la comunidad parroquial. Esta atención contribuye a que las celebraciones se conviertan en referencia y llamada para personas con escasa preparación y poca práctica sacramental. Es necesario que la comunidad parroquial se sienta protagonista en la celebración, integrando en el acto celebrativo las actividades pastorales, acontecimientos locales, situación del mundo, etc.
Estas celebraciones con un marcado carácter de acto social provocan en muchos sacerdotes malestar y cansancio. No podemos “malvender” los sacramentos, pero las personas que acuden a nuestras parroquias a demandarlos tienen derecho a ser bien recibidas. Ciertamente suponen un reto para los pastores. Es una ocasión para entrar en diálogo con ellos, acoger sus demandas y procurar que evolucionen hacia la fe. Los sacerdotes debemos especializarnos en el arte de la acogida y en la pastoral de la propuesta, presentándoles el verdadero rostro de Cristo y de la Iglesia, con una adecuada catequesis y una celebración cuidada, cálida y participativa.
Ante dichas celebraciones (Bautismo, Primera Comunión, Confirmación, Matrimonio) cabría plantearse, siempre en diálogo con los afectados, su aplazamiento cuando faltan un mínimo interés y una correcta disposición para la vida cristiana.
2. Líneas de Acción
- Corregir posibles deficiencias en las celebraciones que tienen un marcado acento de carácter social con la preparación de las mismas por parte de los agentes de pastoral.
- Resaltar el valor de las celebraciones litúrgicas ordinarias por su importancia en la vida de la comunidad.
- Velar por el buen funcionamiento de los equipos de liturgia en nuestras parroquias.
3. Medios
- Preparar materiales sencillos que ayuden a comprender la celebración a quienes asisten estas celebraciones que tienen un marcado carácter de acto social.
- Conocimiento de los Directorios diocesanos para tener criterios comunes en nuestra práctica pastoral.
- Facilitar la formación y animación de los equipos de liturgia.
4. Destinatarios
- Las familias por su implicación natural en este tipo de celebraciones con un marcado carácter de acto social.
- Los jóvenes (Confirmación y Matrimonio). - Los niños (Primeras Comuniones)
- La comunidad parroquial para que, comprendiendo lo que se indica en esta prioridad, colabore en su realización.
5. Agentes
- Las parroquias y arciprestazgos, asumiendo estas orientaciones en sus programaciones y práctica pastoral.
- Las Delegaciones, relacionadas con esta prioridad, ofreciendo la guía y el apoyo necesario a las parroquias y arciprestazgos.
- El Consejo Diocesano de Pastoral para que la propuesta de esta prioridad cuente con el apoyo y colaboración de todas las parroquias y comunidades.
|