De la mirada a la realidad con ojos creyentes, sabiéndonos enviados por Dios con una misión evangelizadora, y de la experiencia pastoral acumulada durante años en torno a los cuatro puntos, que hemos recordado en el apartado anterior, surge el Objetivo General, “Vivir de la Eucaristía en una sociedad secularizada”, que engloba y, a la vez, se concreta en las cuatro prioridades que van a vertebrar este Plan de Pastoral.
Con la expresión “Vivir de la Eucaristía”, recogida del Plan de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, el Plan de Pastoral propone a Jesucristo, presente en las celebraciones eucarísticas, como el centro de la fe, como la Verdad, el Camino y la Vida, que ilumina, orienta y alimenta la vida de los creyentes. “Vivir de la Eucaristía” es el Agua que, al saciar la propia sed, suscita, como le ocurrió a la samaritana, el deseo de anunciar y compartir con quienes viven en el mundo de hoy (en una sociedad secularizada) el misterio de la fe: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡Ven, Señor, Jesús!”.
“Sociedad secularizada” es el campo de la evangelización, es aquella sociedad que sabe que en la convivencia humana, en la construcción de un mundo mejor, en la tarea pastoral, hay cosas que pertenecen al César y cosas que pertenecen a Dios. Este modo de percibir la realidad contribuye a la creación de un clima de respeto y de comprensión que, lejos de cualquier afán de imposición o intento de exclusión, ayuda al creyente a proponer su fe, “Vivir de la Eucaristía”, a sus hermanos respetando otros modos de pensar y de vivir. |